Administrás productos, ventas y stock en ventanas movibles, con permisos por rol y un menú que arma cada persona.
Automatización
Avisos de compra, pago y envío que ya vienen conectados, sin reglas ni flujos que configurar.
Los cambios de una venta necesitan ser comunicados
Cuando cada novedad depende de que alguien la vea a tiempo, el comprador queda sin información sobre su compra: revisar el panel para ver si llegó un pago, escribirle a mano cuando cambia el estado del pedido, acordarse de avisar que salió el envío. Si nadie está mirando en ese momento, el aviso no sale, y el cliente se entera cuando pregunta. El equipo, del otro lado, dedica una parte del día a repetir los mismos mensajes de pago y de envío que acompañan a casi todas las ventas.
No hay un editor de flujos: las reacciones ya vienen conectadas
El sistema no te hace armar condiciones ni conectar piezas para que funcione. Cada hecho real —una compra aprobada, un pago rechazado, un cambio de estado del pedido— ya dispara las reacciones que le corresponden, sin configurar nada primero y sin depender de que alguien las recuerde. Lo que sí elegís es cómo cobrar, cómo facturar y qué texto usa cada correo; la conexión entre esas piezas es la misma para todo comercio y viene resuelta desde el primer día.
Una compra aprobada avisa al cliente y al equipo a la vez
Apenas se aprueba una compra, tu cliente recibe la confirmación de su pedido con el detalle de lo que compró y, en el mismo momento, el equipo ve en el panel el aviso de la venta nueva con el monto y quién compró. Ninguno de los dos depende de que alguien entre a revisar un listado. El aviso del comprador lleva el acceso directo a su compra, y el del equipo queda en el panel junto al resto de las novedades de la operación, con el número de venta a la vista.
Un pago pendiente o rechazado se propaga apenas ocurre
Si el pago queda procesándose, tu cliente recibe el aviso de que está pendiente; si se rechaza, recibe el aviso correspondiente con la indicación de intentar de nuevo o probar otro medio. Lo ve reflejado en su cuenta sin tener que escribirte para preguntar qué pasó con su compra, y tu equipo ve la misma novedad del lado del panel. En transferencia bancaria el aviso se propaga apenas se elige ese medio de pago; la confirmación final la hacés vos, de forma manual, con el comprobante a la vista.
Cada cambio de estado dispara su aviso y su correo
En preparación, enviado, entregado, aprobado, rechazado o cancelado: cada paso del pedido genera su propio aviso, con una versión para el comprador y otra para el equipo cuando corresponde, además del correo al comprador. Qué estado avisa a quién está definido de antemano, estado por estado, así que ningún paso queda mudo esperando que alguien lo comunique a mano y ninguno duplica el mensaje que otro ya envió. El comprador recibe siempre el texto del estado en el que quedó su pedido.
Los avisos no se mezclan y quedan guardados
Un cliente nunca ve un aviso pensado para tu equipo, y a la inversa no se pierde lo que sí te corresponde ver como administrador: lo del negocio o del pedido llega también a la tienda, lo administrativo se queda en el panel. Los avisos aparecen apenas ocurren, sin que recargues la página, y quedan guardados con su estado de leído o sin leer: si estabas desconectado cuando pasó, los encontrás igual la próxima vez que entrás, en el orden en que se produjeron.
La venta queda lista para facturar en un paso
Cuando el comprador pide factura, la venta aprobada llega a Facturación Electrónica con sus datos ya asociados —cliente, productos, montos e impuestos—, de modo que emitir el comprobante es un paso desde el panel y no una carga nueva. El recorrido queda registrado de punta a punta, así que en cualquier momento ves qué ventas pidieron factura y cuáles ya tienen la suya emitida, sin cruzar dos listados a mano.
El asistente te abre la pantalla de ventas
Cuando querés revisar qué pasó con un pedido, el asistente te ofrece el acceso directo a ventas o a compras y te deja en la pantalla donde está el detalle. El clic lo hacés vos. No responde en qué estado quedó una venta puntual ni si un correo salió: eso lo mirás en la venta, que tiene el historial completo de sus avisos y de sus cambios de estado.
Qué incluye la automatización hoy, y qué no
Los hechos que disparan avisos y correos son los que ya vienen conectados por diseño: no hay un editor donde armes tu propia lógica ni flujos que definas vos. Lo que sí elegís es cómo cobrar, cómo facturar y qué texto usa cada correo. La emisión de comprobantes no es automática: aunque el comprador haya pedido factura y la configuración fiscal esté activa, hoy cada comprobante se emite desde el panel, con la venta a la vista. Las transferencias bancarias también requieren tu confirmación manual.
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