FICHA Nº 13 — Distribuir

Sincronización Externa

Un catálogo, dos vidrieras: tu tienda externa y tu tienda propia, siempre con el mismo precio y el mismo stock.

Un mismo producto, cargado dos veces, dos precios distintos

Sin un catálogo compartido, cambiar el precio o el stock de un producto significa entrar a tu tienda externa y volver a entrar a tu tienda propia para repetir el mismo cambio. Un olvido en cualquiera de las dos deja un precio viejo publicado, o un producto que se sigue vendiendo con un stock que ya no tenés. Con dos catálogos que no se hablan, cada actualización es una tarea doble que depende de que alguien se acuerde de hacerla en los dos lugares.

Tocás un precio una vez y se actualiza en los dos lugares

Cuando cambia el precio o el stock de un producto del catálogo, el cambio se propaga apenas ocurre hacia tu tienda propia y hacia la tienda externa que conectaste. No hace falta entrar a cada una por separado ni repetir la carga a mano: el dato se toca una vez, en un solo lugar, y las dos tiendas quedan con el mismo precio y el mismo stock. Cada destino recibe además la versión del dato que le sirve, así que lo que se publica de un lado y del otro es el mismo producto, no dos fichas parecidas que alguien tiene que emparejar después.

Tu tienda externa recibe el precio final, no el dato crudo

Tu tienda externa guarda el precio de venta final, no una fórmula. Antes de actualizar ahí el producto, el sistema calcula el precio definitivo con tu esquema de precios y lo manda ya resuelto. Tu tienda propia, en cambio, recibe el dato crudo y lo recalcula ella misma desde tu estructura de costos: cada destino aplica el cálculo que le corresponde, sin que vos tengas que convertir nada a mano. El resultado es el mismo producto, con el mismo precio final, aunque cada tienda lo calcule a su manera.

Un chequeo cada hora mantiene tu tienda externa igual a tu catálogo

Además de la propagación apenas cambiás un dato, un chequeo cada hora compara lo publicado en tu tienda externa contra tu catálogo: mismo precio, mismo stock, misma disponibilidad. Cualquier diferencia se corrige sola, sin que entres a revisarlo vos ni tengas que repetir la carga a mano. Ese chequeo cubre también los casos donde algo se editó directamente del otro lado, fuera de este sistema, y los productos que estaban dados de baja y ya están en condiciones de volver a publicarse. El precio con el que compara es el mismo que usa la propagación, así que la corrección lleva la publicación al valor que vos definiste, no a un número calculado aparte.

Sin stock se da de baja sola, y se reactiva sola cuando vuelve

Si un producto se queda sin stock o sin precio válido, se da de baja en tu tienda externa. Cuando vuelve a tener stock y precio, se reactiva sin que la cargues de nuevo: el vínculo entre tu catálogo y la publicación queda guardado, así que reactivar no es publicar de nuevo, es prender lo que ya estaba conectado. No hace falta que vuelvas a completar la ficha del producto ni que la busques entre las que diste de baja, y la publicación conserva la dirección que ya tenía, con lo que un cliente que la había guardado la sigue encontrando en el mismo lugar.

Cada publicación sale con su nombre, sus fotos y su categoría

Lo que llega a tu tienda externa no es un código con un precio al lado: la publicación lleva el nombre del producto, su descripción, las fotos que tenga cargadas, la marca, y el peso y las medidas con las que después se cotiza el envío. Las categorías se arman del lado de la tienda siguiendo la clasificación que el producto ya tiene en tu catálogo, y la que todavía no existe ahí se crea antes de publicar el producto adentro. La ficha queda presentable desde la primera vez, sin que entres después a completarle los datos que faltaban ni a ubicarla a mano en el menú de la tienda.

Cada empresa conecta su propia cuenta, con sus propias credenciales

Cada empresa conecta su propia tienda externa, con sus propias credenciales. Antes de propagar un cambio, el sistema verifica que la credencial corresponda a tu organización y a tu empresa puntual, así que el catálogo de una empresa no puede terminar actualizando la tienda de otra. Esas credenciales quedan guardadas de forma cifrada: ni se muestran en el panel ni se comparten entre empresas, y la conexión se corta desde la misma pantalla donde se dio de alta.

El asistente sabe en qué pantalla del panel estás parado

Es una capa que atraviesa todo el panel, no un producto aparte: si le preguntás algo mientras estás mirando esta sincronización, la respuesta se ancla en lo que tenés adelante, no en un resultado pensado para otra parte del sistema. Si lo que buscás es conectar tu tienda externa, te ofrece un acceso directo a esa pantalla en vez de que la busques vos en el menú.

Hoy tenés un solo canal externo conectado, no varios

Esta sincronización conecta tu catálogo con la tienda externa que conectaste y con tu tienda propia dentro de corpy: no es una lista abierta de plataformas, es un puente concreto entre esas dos. Mientras esa tienda externa esté conectada, tu publicación se mantiene igual que tu catálogo interno, con la misma propagación de precio y stock de esta página. Otros canales de venta no están conectados hoy: sumar uno nuevo implica su propia ficha, con lo que ese canal puede y no puede hacer.

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